Palabras del Obispo chileno Luis Infanti en Temacapulín, Jalisco


Palabras del Obispo chileno Luis Infanti en Temacapulín, Jalisco

15 de mayo del 2010

 ·         El deber del fiel seguidor de Cristo, el deber del Evangelio, es la opción que ha hecho Jesús: estar al lado del más sufrido, el más golpeado, el más necesitado, que hoy día es el amenazado, el pobre, el excluido. Optar por el poderoso no es la opción de Jesús, del Evangelio.

·         El silencio y la indiferencia es cooperar con la injusticia.

Muy buenas tardes a todas y todos. El orgullo es mío de poder compartir estos momentos con ustedes. He escuchado mucho de su valentía, de su fortaleza, de su valor en enfrentar  los problemas aquí en Temaca. Con mucho gusto venimos. Soy obispo hace 10 años en el extremo sur de Chile. En la Patagonia, el problema es mayor que el de ustedes, pero la unidad de la gente está ganando a los que tienen el poder. La unidad del pueblo da más poder que el del que tienen mucha plata. En nuestra catedral hay un enorme letrero en la fachada, que es grande, que dice, la tierra y las aguas son de Dios. Uno dice una verdad de fe, que mueve montañas.

 

Me he enterado que aquí saben de la carta pastoral, danos hoy nuestra agua de cada día, que escribimos juntos en el pueblo de Aysen. La Patagonia es un lugar bello con glaciares, bosques, es una tierra bendecida por Dios. Una tierra que nadie se preocupaba de ella,  abandonada hasta hace 50 años atrás. Ahora llegan helicópteros, autos. ¿Qué pasa? Se sintieron invadidos. Que la tranquilidad en la cual vivíamos ha empezado a interrumpirse porque no llegaban por casualidad estas personas. Tenemos mucha abundancia de agua. Hoy día ser dueño del agua es tener mucho poder porque uno puede vivir un día sin tequila, un día sin muchas cosas, pero sin agua, tierra, aire, no podemos vivir. La tierra, un lugar donde vivir, aunque sea pequeña. Necesitamos un lugar donde vivir. Aire, necesitamos respirar. Y agua. Un día sin agua y veremos como afecta nuestra vida, son regalos de dios.

 

Dios nos regala estos bienes para que los compartamos entre todos. Son para todos. Cuando hablamos de privatización siempre privilegiamos a algunos y excluimos a otros. Los obispos de América Latina decíamos que es un escándalo la distancia que hay entre ricos y pobres. Pero últimamente decimos que es más escándalo aún la diferencia entre ricos y excluidos. Es distinto. Al pobre le doy una limosna. Los excluidos ya no me interesan, es como si no existieran.

 

Es importante que hagamos valer nuestra dignidad, nuestros derechos, somos personas, criaturas de Dios, que vivimos en el entorno que Dios nos ha regalado, a ustedes con muchos años de historia. No es solo quien vive hoy día, aquí está el espíritu de sus antepasados, el sacrificio y la fe de muchos, que ustedes transmiten y comunican hoy. Es un juego de amor, cuando uno ama lo hace en los momentos gratos y en los momentos difíciles. Ahí se demuestra el valor del amor. Con la tierra pasa igual. Si amamos nuestra tierra, que dios nos ha regalado. No pueden venir a buscar hacer negocio los que no aman esta tierra y la quieren destruir. Es momento de demostrarlo. Cuando estamos desafiados por amenazas.

 

Hay 5 grandes presas no para la gente del lugar, sino para la industria minera en el norte de Chile. No se desplazarían a más de 13 familias, no habría templos, casas antiguas como las de ustedes, cementerios bajo el agua. ¿Por eso podemos echarlas? No. El valor es muy superior a eso, no porque haya o no personas, sino por el amor a la tierra que Dios nos ha dado y que estamos llamados a ayudarla a crecer, a hacerla producir para el bien nuestro, que sea grata, donde podamos vivir. Cuando hay amenazas es importante ayudar a entender a estos poderosos. En Chile, quien tiene poder es quien tiene plata. El poder económico manipula y somete al poder político. Son quienes tienen también el poder judicial. Lo digo por experiencia propia. Los que hacen las leyes, la manejan según su querer ¿Y los que viven en un lugar, los que aman el lugar en que viven, no tienen ninguna importancia?

 

En Concepción querían privatizar el agua potable, hicieron un plebiscito después de informarla y el 99% dijeron no queremos que se privatice el agua potable. Un par de días después, se privatizó. ¿Que valor tiene la sabiduría de un pueblo? Aquí es donde quiero apoyarlos. Es esencial hacer sentir su voz, su fuerza, su poder, a través de mucha unidad. Es esencial. Hacer valer sus derechos, sus tradiciones, el valor de su tierra por lo que es y ha sido para su pueblo, no por el valor que le quieren dar los que quieren invadirla para destruirla.

 

Es importante que frente a cualquier proyecto que amenaza su lugar exijan proyectos alternativos, porque los hay. Hay que exigirle a los políticos que hagan su deber, que realicen su compromiso con su pueblo. ¿Que no tiene nada que ver con la fe? Pues si, es un tema de fe. Por eso he querido acompañarlos, desde la fe. Así lo expresa la carta pastoral, desde la fe, tenemos el poder de cuestionar a estos poderes de lo que están haciendo. Hemos ido al corazón de la empresa que quiere destruir la Patagonia para decirles ¿quiénes son ustedes para apropiarse de la tierra, que es de Dios? 

 

La organización en el sur de chile se va extendiendo cada vez más. Son empresas que nunca dan la cara, pero es un bien enfrentarlas, porque ellas solo piensan en plata. Es importante hacerles entender desde la fe que hay otros valores más importantes, que la tierra es bendita de Dios.

Yo soy obispo y me he metido muy a fondo en este tema. El problema no es entre la iglesia y los poderosos. Siempre es entre los poderosos y los humildes. En la medida en que la iglesia se coloca en uno u otro bando define dónde está la iglesia. Una parte no siente que el deber del fiel seguidor de Cristo, el deber del evangelio es la opción que ha hecho Jesús, estar al lado del más sufrido, el más golpeado, el más necesitado, que hoy día es el amenazado, el pobre, el excluido. Optar por el poderoso no es la opción de Jesús, del evangelio.

 

Sé que les acompañan el padre Gabriel, las organizaciones de Guadalajara. Me alegra que lean la carta pastoral. Aprovechen mucho los medios de comunicación, son una ayuda enorme, esencial. Nosotros tenemos una radio. Lo que buscan hoy día es acallar los temas para decir este tema no existe, y los medios de comunicación esto lo hacen muy bien, no toman en cuenta los problemas de su gente. Digan que nuestra tierra vale, no solo Guadalajara o ciudad de México, también nuestro pueblo vale. Aquí vivimos tranquilos, serenos, respiramos aire puro ¿cuántos quisieran vivir así?

 

Vivimos una vida bendecida por Dios, es importante defenderla con serenidad, con mucha paz, pero como dice el dicho, a Dios rogando y con el mazo dando. He sabido algo de la lucha de ustedes y he querido venir a animarlos, a compartir, que sepan que esta lucha no es solo de ustedes, iré comunicando su lucha. Y animarlos a que con la ayuda de Dios y de la Virgen María se pueden mover montañas.

 

Los milagros son lo que hacemos cada día, con amor, a nuestra gente, a nuestra tierra. El Señor los bendiga, les de valentía, ánimo y fe para que esta lucha siga hasta que sientan que son respetados sus derechos y aún a los que decaen, que ustedes puedan animarlos por el camino.

 


 
 

 

 

 

Luis Infanti es obispo de Aysén, en Chile. Es parte de la campaña “Patagonia libre de represas” y se encuentra en México en el marco de la exposición fotográfica “Agua, Ríos y Pueblos http://www.aguariosypueblos.org/ 

La carta pastoral “Danos hoy el agua de cada día” está disponible en:  http://www.patagoniasinrepresas.cl/final/dinamicos/danoshoyelaguadecadadia.pdf

Ve también “Angel Parra canta por Patagonia sin Represas”: http://www.youtube.com/watch?v=1vGO1ucTbXA

 

¡SALVEMOS TEMACAPULÍN, ACASICO Y PALMAREJO!

Más información: noalzapotillo@gmail.com

 

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