Presentará alumno proyecto de purificar agua con cabello humano en Estocolmo

Presentará alumno proyecto de purificar agua con cabello humano en Estocolmo

Isaac Torres Cruz, Redacción | Academia    

Sábado 7 de Agosto, 2010 | Hora de creación: 01:17| Ultima modificación: 01:23

 

Destacado. Juan José Estrada participará en el Premio Internacional Juvenil del Agua de Estocolmo, después de ganar el concurso nacional. Foto: AMC

 

Juan José Estrada, alumno del CCH-Sur, viajará el próximo mes a Estocolmo como representante de México en el Premio Internacional Juvenil del Agua. El bachiller de la UNAM presentará su proyecto de descontaminación de agua con plomo y otros metales pesados mediante un proceso simple, pero innovador: su tratamiento con cabello humano.

 

La idea del estudiante surgió durante sus clases de biología, señala en entrevista, donde su profesora mencionó que había metales pesados en el cabello, entonces “por qué no, utilizarlo para separar el plomo de aguas contaminadas”, se preguntó. El proyecto estructurado y supervisado por sus asesores fue presentado en meses pasados para el Premio Nacional Juvenil del Agua, por la Embajada de Suecia y la Academia Mexicana de Ciencias, en el cual obtuvo el primer sitio y con éste su pase automático a Estocolmo.

 

“Es un proyecto que se podría llevar a cabo a largo plazo porque no necesita de una alta inversión económica, además de que el cabello es un recurso constante y sus efectos pueden ser muy benéficos para evitar enfermedades y un consumo seguro del agua”, refiere.

 

El estudio se divide en dos etapas: en la primera se aplicaron 10 mililitros de acetato de plomo al 0.1 por ciento en siete gramos de cabello humano, dejándolos reaccionar durante 24 horas. “Al hacer las mediciones en el laboratorio observamos que el cabello funcionó como un separador del plomo”.

 

En la siguiente etapa, el alumno del CCH y sus asesores utilizaron agua residual del canal de Xochimilco, con altas cantidades de plomo. Previo al tratamiento el agua fue filtrada y evaporada dejando sólo un 10 por ciento con respecto al volumen inicial. Al líquido se le agregaron siete gramos de cabello humano y se dejó reaccionar nuevamente durante 24 horas.

 

“Realizamos una reacción química de doble sustitución con yoduro de potasio, que ante la presencia de plomo se generaba una coloración amarilla; después de someter el líquido al tratamiento se volvió a realizar la medición: no encontramos rastro de la coloración, indicador de la reducción en los niveles de plomo”, abunda.

 

Así, el estudio comprobó la hipótesis sobre la remoción de plomo contenido en ambas soluciones “con un nivel de confianza de 95 por ciento”, concluyendo que el metal fue retenido en las proteínas que conforman el cabello humano.

 

Juan José Estrada, participará en la final de Estocolmo en el marco de la Semana Mundial del Agua, en la ciudad sueca entre el 5 y 11 de septiembre, esperando obtener el primer sitio, mismo que obtuvo México en 2007.

 

“Estocolmo será una experiencia emotiva y representar a mi país es algo digno que reconozco; realizaré mi mejor esfuerzo para tener una participación destacada en Suecia”, acota.

 

Propuesta

 

Moringa, una alternativa más para la potabilización

 

Hasta hace unos meses, Cecilia Lara no sabía cómo realizar una investigación científica, pero un buen día se decidió a participar en el Premio Nacional Juvenil del Agua, propuso un proyecto que podría ayudar a comunidades de bajos recursos y obtuvo el segundo lugar en el concurso.

 

La joven de 17 años de la Preparatoria número 8 ni siquiera ha entrado a la carrera de Biología —“pero lo haré muy pronto”— y ya desarrolló un sistema para purificar agua mediante la moringa, “un recurso económico, efectivo y de muchas aplicaciones, pues sus semillas potabilizan, sus raíces y hojas se comen y, por ser un árbol, nos proporciona oxígeno”.

 

El último día para presentar el trabajo en la AMC fue el viernes 7 de mayo, “y yo empecé a trabajar en la planta el lunes 3”.

 

Fueron cuatro días de trabajo arduo, en los que los datos eran cada vez más satisfactorios. “Demostré que, con la moringa, el agua sucia podía limpiarse hasta alcanzar los niveles que establece la Norma Oficial Mexicana, excepto en lo que a turbiedad se refiere, pues la norma establece que deben ser cinco unidades como máximo y sólo llegué a 32; sin embargo, hay que considerar que en mis muestras originales las turbiedades iban desde las 300 hasta las 500 unidades, así que el descenso fue considerable”.

 

http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=524037

 

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