Revocar concesión a potabilizadora tardará meses


Los pozos polémicos. El municipio se dedicará a operar el servicio de agua una vez que se retire la concesión a la empresa Pibsa.

  • Los vecinos mantienen su desconfianza y dicen que usan el agua lo menos posible
  • Pozos de agua contaminados en la ZMG

Tlajomulco ya comenzó con el proceso jurídico, tras detectar las anomalías en diciembre

GUADALAJARA, JALISCO (04/MAR/2014).-  Luego de que en diciembre pasado la Secretaría de Salud Jalisco clausurara el pozo de agua del fraccionamiento Nueva Galicia en Tlajomulco por rebasar el nivel de arsénico, el Ayuntamiento dio a conocer que ya comenzó el proceso legal para revocar la concesión de la empresa potabilizadora Pibsa, por el deficiente servicio que prestó a esa zona habitacional.

Sin embargo, este proceso, en que la empresa ceda la potabilización del agua al municipio, demorará entre seis y ocho meses, según dio a conocer el coordinador de Servicios Municipales de Tlajomulco, Érick Tapia Ibarra.

“Ellos (Pibsa) están operando todavía la concesión y nos sentamos con sus abogados para que fuera una entrega consensada. De alguna manera establecimos una mesa de diálogo, el fin es que el municipio opere el servicio”, dijo el funcionario.

Al 23 de diciembre, el agua de Nueva Galicia era distribuida a los domicilios con un nivel de arsénico de 0.679 miligramos por litro, cuando la Norma Oficial Mexicana 127 establece como límite 0.025 miligramos por litro, motivo por el que clausuraron el pozo y dejaron sin suministro a los vecinos por dos semanas.

Entrando enero, la Secretaría de Salud retiró la clausura porque la concentración del metaloide bajó; sin embargo, no ocurrió lo mismo con la preocupación de los vecinos, muchos de los cuales siguen sin claridad sobre la calidad del agua de su vecindario al día de hoy.

“Vino el Ayuntamiento a decir que ya todo estaba bien, que el agua ya estaba normal, pero yo no confío. Todavía uso agua de garrafón para lavar la comida y cocinar, porque tengo niños chiquitos. La de la llave sí la uso para los trastes y el baño”, comentó Alejandra López, ama de casa que desde hace siete años vive en el fraccionamiento, pero que hasta ahora ha experimentado problemas de arsénico en el agua.

Por su parte, Angélica Román también se dijo desconfiada del agua que reciben, por lo que también la usa con cautela: “Uno sí tiene cuidado en no tomarla; la uso para lavar cosas, pero los niños son los que me dan pendiente, que se bañen y se la tomen o algo”.

Lo que sí agradecen ambas es la noticia de la revocación de licencia de Pibsa, pues incluso los vecinos externaron en mantas al exterior del fraccionamiento su inconformidad con el servicio y exigían al municipio por escrito, desde 2012, despojar a la concesionaria y garantizar calidad en el agua.

“Nosotros ya estamos iniciando el proyecto de la potabilizadora, pero el día de hoy ya tenemos análisis que nos dicen que el agua de nueva Galicia ya se encuentra dentro de norma”, aseguró el coordinador de Servicios municipales.

SABER MÁS
El arsénico del agua


El arsénico está presente de forma natural en niveles altos en las aguas subterráneas de varios países, entre ellos México.

Debido a que este metaloide está presente en el agua extraída de la profundidad de la tierra, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda mantener al arsénico en 10 microgramos por litro, pero deja la oportunidad a cada país de fijar el nivel según cada región.

En México se estableció como límite 25 microgramos por litro; aun así, hay localidades que rebasan este límite y la salud de las personas estaría en riesgo si la beben por prolongado tiempo; si sólo es para usos externos (como bañarse o lavar, etcétera), los riesgos son mínimos.

La exposición prolongada a este metaloide sin algún tipo de tratamiento previo, a través de beber agua y alimentos contaminados, puede causar cáncer y lesiones cutáneas. También se ha asociado a problemas de desarrollo, enfermedades cardiovasculares, neurotoxicidad y diabetes, según la OMS.

Expertos de la OMS afirman que una planta potabilizadora es suficiente para limpiar el agua de este metaloide, pero en muchos casos la falta de recurso económico orilla a consumirla sin algún tratamiento, el cual no es el caso de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

SABER MÁS
Los pozos que rebasan los límites

La Comisión Estatal del Agua (CEA) entregó información sobre la contaminación en los pozos de agua del Estado tras una solicitud con base en la Ley de Transparencia hecha por este medio. Los datos son los resultados de un muestreo del 25 de diciembre de 2013.

De los 25 pozos que rebasan 25 microgramos de arsénico por litro de agua, la CEA solamente detalló la información de los ocho ubicados en Tlajomulco.

La CEA no entregó los resultados del resto de municipios cuyos pozos rebasan los niveles de arsénico.

Sin embargo, ha informado que 98 municipios de los 125 de Jalisco tienen problemas constantes con presencia de distintos metales pesados por falta de adecuado tratamiento.

Pozo Tulipanes

26 microgramos de arsénico por litro de agua

Pozo Santa Anita

37 microgramos

Pozo La Cofradía

33 microgramos

Pozo Santa Fe


27 microgramos

Efluente potabilizadora La Cofradía

35 microgramos

Tanque de almacenamiento Santa Fe
33 microgramos

Pozo clúster de Santa Fe
27 microgramos

Pozo Santa Cruz Loma Tepetates
29 microgramos.

Fuente: Comisión Estatal del Agua.

Sobreexplotación, un problema para el país


El problema de la sobreexplotación de agua subterránea no se reduce a los pozos para surtir hogares con agua corriente: el uso de acuíferos para la población y para el campo es un problema para México, en donde se han detectado numerosos casos de fuentes sobreexplotadas que significan riesgos no sólo por la concentración de metales pesados, sino, inclusive, por la falta del recurso durante las épocas de calor.

En 2012, año en que la temporada de calor produjo una de las sequías más nocivas para Jalisco, las autoridades estatales recordaron que hay 59 acuíferos, de los cuales 15 están sobreexplotados; es decir, la recarga anual es menor a la extracción que se les realiza. Una de las medidas tomadas con anterioridad era una veda para evitar nuevas perforaciones de pozos, que pretendía proteger a acuíferos como los metropolitanos de Toluquilla y Atemajac.

En México, los acuíferos suministran hasta 75% del volumen de agua utilizado en la población. En total hay 472, pero en 181 no se otorgan nuevas concesiones ni incrementos de volumen; sólo se pueden realizar por medio de adquisiciones de derechos de títulos de concesiones vigentes e inscritas en el Registro Público de Derechos del Agua.

También el año pasado, en ocasión de la sequía, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) prohibió en abril la perforación de nuevos pozos, construcción de obras de infraestructura hidráulica y la instalación de mecanismos para la extracción de agua en 329 acuíferos en el país.

De acuerdo con datos de la Conagua, existen dos regiones hídricas cuya disposición de agua se encuentra en números rojos en el país: la península de Baja California y el Valle de México.

Se estima también que, por cada pozo regulado en el país, hay uno irregular, lo cual provoca estrés hídrico, sobre todo en los estados del Norte del país, donde se utiliza para las zonas de agricultura.

También se identificó el riesgo para el acuífero Península de Yucatán, “en donde la amplitud en su longitud y el poco espesor de agua dulce lo hace vulnerable ante cualquier extracción”.

TELÓN DE FONDO
Los otros 90 municipios


Aunque el Gobierno del Estado sólo ha convocado a rueda de prensa para alertar por presencia de arsénico en un pozo del municipio de Tlajomulco, la misma Comisión Estatal del Agua (CEA) reconoce que otros 90 municipios de los 125 de Jalisco incumplen la norma mexicana de calidad de agua potable.

El factor detonante de esta situación es la precariedad de recursos. Al no haber plantas potabilizadoras de calidad en el interior del Estado, el agua que los municipios extraen de los acuíferos, tanto para actividades cotidianas como agropecuarias, presenta distintas concentraciones de metales, metaloides, o turbiedades, pero es utilizada así por falta de tratamiento, con consecuencias a la salud a largo plazo.

Algunos de los metales pesados presentes de manera natural en el agua del subsuelo son mercurio, cadmio, arsénico, cromo, talio, plomo, flúor y manganeso.

En diciembre, Celso del Ángel Montiel Hernández, director general de Regulación Sanitaria de la Secretaría de Salud, declaró: “Estamos hablando de 90 municipios (de 125) que tienen problemas con respecto a características microbiológicas, metales pesados y cloración; cada uno se identificó y tenemos la apertura a que ellos conozcan los resultados que previamente se tienen”, pero estos pozos sus municipios no fueron publicados en el área de transparencia de CEA ni Salud.

Periódicamente la Comisión realiza estudios para monitorear la calidad del agua en distintos municipios para identificar falta de cloración, presencia de metales pesados y hace estudios microbiológicos, esto para evitar casos de cólera.

PARA SABER

Salud A largo plazo, este metal puede ocasionar daños a la salud, que van desde lesiones cutáneas, hasta cáncer de piel

Riesgos Cuando rebasa las concentraciones permitidas, puede ocasionar inflamación y disminución de glóbulos rojos y blancos

Tóxico El arsénico es un elemento químico con muchos usos industriales y famoso por su alta toxicidad para las personas

Vigilancia Si hay agua contaminada, debe evitarse usarla para hacer hielos, cocinar o cocer alimentos: la ebullición no lo elimina

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