SAPAL en el círculo vicioso

OPINIÓN
Juan Aguilera Azpeitia / 27/07/2014

El Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León es un organismo de cierta eficiencia de donde, incluso ha ganado menciones honoríficas, sirviendo, de paso como modelo para los municipios que requieren algo semejante.
No obstante lo anterior últimamente carece para ciertas obras de tino o, si se quiere decir, responsabilidad, lo cual significa pérdida de recursos que, por supuesto, son del pueblo.
Anotemos un ejemplo que nos hará saltar de preocupación, por no ser deficiencia aislada.
Hace poco más de dos meses fue cerrado el tramo de la calle Héroes de la Independencia, entre Bosque y Monterrey, para realizar cierta reparación del drenaje.
Los trabajos duraron quince días con la consecuente carga para los comerciantes de la zona que en ese lapso no vendieron sus productos. Se nos dirá que esa es pecata minuta ya que ocurre en cualquier parte del mundo.
Puede que sea cierto que en otras latitudes se dan casos similares aunque también hay lugares en donde se labora de día y noche, para agilizar las operaciones.
Pero estamos en México, no perdamos el sentido de la ubicación. Aquí estas empresas, sean contratadas por SAPAL o directamente del organismo, son laxas, tolerantes, flexibles o como quien dice “todo a su tiempo”. Así los operarios aparecen a las once de la mañana, mientras se toman un taco, calientan las máquinas. A las tres de la tarde… ¡ya terminó el turno!
Pues en esas dos semanas concluyó todo. Aparentemente, pues a los diez días se hundió el piso de donde se rellenó y encemento.
¿No fraguó la mezcla? ¿El hoyanco no recibió el aplanado para tener consistencia? ¡Quién sabe!, el caso fue que al poco tiempo otra vez acudió una cuadrilla. Reparó o sea puso aquello a nivel de la calle.
Pero ahora… ¡otra vez! Cerrar el tramo, traer herramientas de gran calado, perforar.
Pregúntese el lego como yo, ¿qué falla, si los sistemas, las personas, los organismos o es asunto simple de mala ventura, embrujamiento o al tono de gente sencilla, pura mala pata?
Creemos que SAPAL debe tomarse en serio para él mismo y luego para el pueblo, que es a quien debe servir. Si contrata a alguien para estos remiendos, chicos o grandes, ha de ser con garantía, claro que responsabilidad primero. Si son operaciones directas, bueno pues que cumplan todos, incluidos los supervisores. Si se actúa al buen tun, tun, irremisiblemente se desperdiciarán recursos, que se requieren, es obvio, para otras labores también urgentes.
Si al darnos explicaciones se dice que “se requería tubo de otro calibre, que no fraguó bien la mezcla, o que el técnico de a deveras andaba de parranda, entretenido en “la última y nos vamos”, es lo mismo: irresponsabilidad manifiesta con cargo a la pobrería.
Lo curioso es que SAPAL está constituido por consejeros propuestos por diversos organismos y sancionados por la Presidencia Municipal. ¿A quién deben servir?
A propósito de este organismos planteo la duda ¿de quién son los medidores del agua?
Al usuario o consumidor se los cobran si llega el ladrón y se los lleva. Hace poco en un tramo de León Moderno se robaron veinticinco; hubo quien vio a los pillos, que con camioneta y herramienta actuaron.
Pues esos aparatos los tendrá que pagar el inquilino o dueño de la casa, aunque no estén dentro de su domicilio.
Valdrá la pena que los expertos de la materia nos digan, de manera fundada y por lo mismo convincente ¿por qué a SAPAL se le paga el aparato con el que nos cobra?
Es tanto como si a quien le pone aire a la llanta de la bicicleta le compráramos la bomba, a quien lleva gas licuado a tanque estacionario se le tuviera que pagar un aparato de medición que trae la pipa.
SAPAL aclara que, por primera vez, en el robo de medidor, asume una parte; luego ya el cargo es total porque aunque el medidor esté en la calle a quien robaron fue al dueño o inquilino, dice el organismo. ¿Será legalmente válido?

 

http://www.am.com.mx/opinion/leon/sapal-en-el-circulo-vicioso-10710.html

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