Se acabará el agua en Tláhuac por crecimiento urbano

Metrópoli

Se acabará el agua en Tláhuac por crecimiento urbano

 

El Sol de México

2 de agosto de 2010

 

Fernando Ríos

 

Ciudad de México.- En menos de diez años, el crecimiento poblacional que se detonará con la urbanización de la delegación Tláhuac, en el que se incluye el trazo de la Línea 12 del Metro, los asentamientos humanos en zonas de recarga acuífera de la demarcación y poblaciones aledañas hasta llegar a Cuernavaca, Morelos, se incrementará en 1.2 millones de habitantes y no habrá agua para atender a esa población.

 

Los especialistas plantearon el replantear el trazado de la Línea 12 del Metro; crear pequeñas represas para la captación de agua de lluvia, restaurar las chinampas en Xochimilco y Tláhuac; recuperar el lago de Xico y la Laguna de San Gregorio, entre otras medidas, señalaron.

 

Así lo advirtió el urbanista Jorge Legorreta, quien consideró indispensable y urgente evitar la desaparición de las chinampas y los canales, que son considerados Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), y que son pulmón y reserva de agua para la capital del país.

 

Durante su participación en el "Foro Ciudadano sobre hundimientos, agua y conservación de uso de suelo", organizado por la UNAM, la UAM, ejidatarios de Tlaltenco, y la organización social, San José Unido, sostuvo que la lucha por las chinampas es un movimiento por el patrimonio de la humanidad, la lucha por la agricultura es actual porque garantiza alimentos, paisaje, agua y aire limpio a la ciudad.

 

Advirtió, que no vender la tierra es fundamental, se trata de un problema ético, dijo. Consideró que el Gobierno del Distrito Federal (GDDF) puede tener razón en las bases de la expropiación, sin embargo, indicó, no está bien lo que está haciendo, está matando la viabilidad de la ciudad, lamentó el académico.

 

Por su parte, el presidente de la Comisión de Cuenca de los ríos de La Compañía y Amecameca, Óscar Monroy, reveló que debido a la especulación inmobiliaria "los pozos de esta zona cotizan en la Bolsa de Valores de Nueva York porque son el valor con el que constructoras como Geo y Ara consiguen financiamientos".

 

Agregó que ese es el valor Tláhuac para la Ciudad de México, por lo que consideró que se tiene que recuperar la vocación agrícola de la región para lograr una mejor distribución de la población, generar alimentos y bienes de consumo y un mejor nivel de vida de los habitantes de la demarcación.

 

Llamó a los ejidatarios representados por Álvaro Ramírez, a defender sus tierras y organizarse para evitar el crimen ambiental de que están siendo objeto por las autoridades del STC Metro, pues dijo, se da la idea de acabar con su cultura, sus recursos naturales y la viabilidad de la Ciudad de México.

 

En su participación, Jacobo Espinoza Hilario, dirigente de la organización cívica Guardianes del Agua, aseguró que el acuífero en Tláhuac sufre una sobreexplotación de 173 por ciento, lo cual manifestó, encamina a la demarcación a una situación crítica.

 

Advirtió que de continuarse tomando agua de esa zona para abastecer los nuevos asentamientos inmobiliarios de Chalco y Valle de Chalco, donde las grandes inmobiliarias se apoderan de los pozos agrícolas, propiciarán un enorme desastre ecológico.

 

Advirtió que la ubicación de la terminal Tláhuac del STC Metro en la reserva agrícola, acabará en 20 años con la reserva ecológica y terminará invadida por la mancha urbana la zona comprendida por el Chichinautzin, la sierra de Santa Catarina, Río Frío, Las Cruces y Xochitepec.

 

Por su parte, vecinos de la colonia San José, aseguraron que el deterioro en la distribución de agua ya es una realidad, ya que pese a ser zona de recarga, en esa colonia la reciben por tandeo, además, de la presencia de hundimientos y agrietamientos de las viviendas que ponen el riesgo a las familias.

http://www.oem.com.mx/elsoldemexico/notas/n1730503.htm

 

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