Si es necesario, defenderemos el agua del Cuautla con la vida

Inconformidad en Morelos

Esos atrabancados no conocen la historia, dicen campesinos en carta a Peña

Si es necesario, defenderemos el agua del Cuautla con la vida

Ejidatarios rechazan acueducto que se llevaría el caudal a termoeléctrica

Rosa Rojas

Enviada

Periódico La Jornada

Apatlaco, Mor.

Zapata cabalga de nuevo por estas tierras del oriente morelense, pero ahora, en el imaginario popular ya no se enfrenta a las huestes porfiristas y carrancistas, sino a las neoliberales que, apoyadas por el gobierno estatal de Graco Ramírez, pretenden desviar hacia la termoeléctrica que se está construyendo en Huexca el agua que unos 6 mil usuarios del río Cuautla utilizan para riego.

Este poblado ya está conurbado con la ciudad de Cuautla, pero muchos de sus habitantes son campesinos que se aferran a la actividad agrícola, como hacen también los integrantes de otros 18 ejidos aledaños que riegan con las aguas del río Cuautla unas 10 mil 300 hectáreas donde siembran sorgo, caña de azúcar, cítricos y otras frutas, maíz y, cada vez menos, hortalizas, debido a la contaminación del caudal.

Aunque desde febrero pasado los integrantes de la Asociación de Usuarios del Río Cuautla (Asurco) se pronunciaron contra la construcción del acueducto que llevaría aguas residuales de Cuautla a la citada termoeléctrica, a un costado de la planta de tratamiento ubicada en la ribera del río, la construcción del cárcamo y la colocación de la tubería de 26 pulgadas que se llevará el líquido a Huexca va muy avanzada, trabajando de día y de noche, según las vecinas.

Según medios locales, el presidente de Asurco, Rubén Servín Sánchez, negó en esa fecha haber otorgado el permiso para la construcción del acueducto a Huexca, ante los comisariados de los ejidos de Anenecuilco, Ayala, Moyotepec, Tenextepango, San Juan Ahuehueyo, Leopoldo Heredia, San Vicente de Juárez, Tecomalco, Chinameca, San Rafael, 7 de Marzo y San Pablo. En la reunión se acordó convocar al comisariado ejidal de Apatlaco, Aureliano Tenorio Rojas, quien presuntamente habría obtenido 3.5 millones de pesos en obras para su ejido por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Por su parte, el alcalde de Villa de Ayala, José Manuel Tablas Pimentel, apoyó la decisión de los comisariados para que el acueducto no se construya y dio su respaldo a los acuerdos de los ejidatarios para defender sus aguas.

El 21 de marzo, los 19 comisariados ejidales de Asurco y la pequeña propiedad San Vicente de Juárez enviaron una carta al presidente Enrique Peña Nieto en la que le comunicaban su decisión de no permitir que les sea arrebatado su derecho al agua, protegido en el artículo 4º constitucional, y que defenderán su patrimonio hidrológico con todos los medios a su alcance, incluso con la vida, si fuera necesario.

Piden al mandatario ordenar un estudio responsable, que sin lugar a dudas señalará que no hay condiciones técnicas para asignar 580 litros por segundo a este irresponsable proyecto.

“Se requiere poner límite a los funcionarios irresponsables y corruptos que, en su infinita soberbia, creen estar frente a una comunidad de ignorantes incapaces de defender sus intereses; ¿quiénes son estos atrabancados que no conocen la historia de Morelos?, reclaman.

El 21 de abril, medios locales publicaron un comunicado oficial sobre una reunión del gobernador Graco Ramírez con integrantes de la Asurco, en la que se comprometió a apoyar a los agricultores para rehabilitar cuatro de los 14 canales de riego con que cuentan para que el agua que tienen concesionada llegue a 10 mil hectáreas, no sólo a nueve mil, como ocurre.

En la reunión se acordó solicitar el apoyo de la UNAM para hacer un estudio del aforo real del acuífero de Cuautla y de su cuenca; avanzar en la tecnificación de los sistemas de riego y hacer que la planta tratadora, que sólo está saneando 530 litros por segundo, opere con toda su capacidad para llegar a 630, agrega la información.

Posteriormente, el 16 de mayo, durante un foro en este poblado, convocado por el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos, Puebla y Tlaxcala (Fpdtampt) se acordó dar un ultimátum al gobierno de Ramírez para que cancele antes del 5 de junio –Día Mundial del Medio Ambiente– las obras del acueducto que despojaría a los pueblos del oriente de Morelos del afluente del Cuautla, pues de no haber respuesta gubernamental positiva, será el pueblo el que pare esas obras.

 

Acueducto en el cárcamo de ApatlacoFoto Rosa Rojas

Ahora trascendió que Asurco ha elaborado un escrito que será entregado al gobernador la próxima semana, en el que se rechazaría toda la infraestructura que les ha ofrecido, demandando en cambio que se respete a los integrantes de la asociación la cuota de agua que históricamente han tenido concesionada para riego, informaron integrantes de dicha asociación, quienes pidieron reserva de su nombre.

No van a poder llevarse el agua; Graco está ofreciendo revestir los canales, pero la única solución posible es que toda el área se convierta en zona frutícola con riego por goteo, para lo que se necesitaría una inversión de alrededor de 200 millones de pesos, además de que tendrían que sacar el cultivo de la caña de la zona oriente del estado, indicaron.

El gobierno no entiende nada sobre las recargas de los acuíferos; sin esos manantiales estamos liquidados, y las inversiones que se requieren no van a hacerlas porque no sirven para fines electorales, señalaron.

En un recorrido de este diario por el poblado, en compañía de varias integrantes del Comité de Vecinos de Apatlaco, se pudo constatar que prácticamente está terminado dicho cárcamo, el cual mide 11x11x11 metros, lo que significa que podría contener un millón 331 mil litros de agua, pero sólo se van a almacenar unos 480 metros cúbicos, según informó el ingeniero encargado del proyecto, quien no quiso dar su nombre para no meterse en problemas.

Dicha agua de residencia servirá para que la bomba que subirá el líquido hasta Huexca tenga capacidad de extraerlo, y una vez que la termo empiece a operar se deja de bombear. Allá el agua se calentará para convertirla en vapor para mover las turbinas. Dejan que se enfríe, la vuelven a captar y la almacenan allá y la reciclan. Si hay pérdidas de líquido la vuelven a subir desde el cárcamo, cuya obra calculó estaría terminada para fines de mayo.

Afirmó que la tubería de regreso de Huexca al río Cuautla, que es de sólo 12 pulgadas, es para cuando se llevan agua de más.

El ingeniero negó –aunque documentos de la CFE así lo indican– que se vayan a utilizar 280 litros por segundo al día para la primera termoeléctrica, y en conjunto con la segunda 580. El Fpdtampt calcula que 280 litros por segundo (50 millones de litros diarios) son suficientes para dotar del vital líquido a la ciudad de Cuautla y sus alrededores.

Las vecinas que nos acompañaron en el recorrido informaron que desde el pasado 16 de enero llegaron a Apatlaco las máquinas para perforar sus calles y meter dos tuberías: la de 26 pulgadas para el agua y una de 30 para el gas. El ingeniero Ricardo Hernández, de la CFE, llevaba una licencia de construcción de la presidencia municipal de Ayala que decía que debían pedirle permiso a la gente. No los dejaron pasar.

Despues, el 23 de enero regresaron las máquinas; el mismo Hernández llegó con dos españoles y las amenazaron con mandarles la fuerza pública si no los dejaban pasar. Tampoco los dejaron. Así han detenido la obra cuatro meses, sonando una alarma para convocar a los vecinos cada que llegan las máquinas. Hace un mes apareció en la puerta de la tienda de una de ellas una amenaza, escrita en términos muy procaces, como primer aviso, firmado por la Unión, para que se calmen con su alarma.

  • Defensa del agua de Cuautla

http://www.jornada.unam.mx/2013/06/02/politica/003n1pol

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