Sin agua

Sin agua | Opinión

 Javier Flores | En: La Jornada, 2 de abril de 2013.

 Cada vez es más frecuente que los fines de semana y días festivos se suspenda el suministro de agua en la mayor parte de las delegaciones del Distrito Federal y en algunos municipios del estado de México. La causa es que se realizan obras de mantenimiento en el Sistema Cutzamala. Para algunos es explicación suficiente, pero en otros (como es mi caso) despierta la curiosidad por saber en qué consisten estas obras. Transcribo una parte del comunicado de prensa 150-13 de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que da cuenta de lo realizado durante los últimos días de la Semana Santa:

“… Fernando González Cáñez, director general del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM), dijo que se realizaron 225 acciones distribuidas en 18 frentes al principio, pero fue necesario sumar cinco más de potabilización y medición, dando un total de 23 (frentes), agrupados en tres áreas del Sistema Cutzamala (SC).

“Los distintos frentes del acueducto se ubicaron en el municipio de Villa de Allende y Villa Victoria, donde se cambiaron cinco tubos de 2.5 metros de diámetro por siete metros de largo, con un peso de 27 toneladas, todos ellos de la línea 1 del SC. Además, se atendió una fuga y se dio mantenimiento a una compuerta del Tanque Pericos.

En las plantas de bombeo y potabilizadora se dio mantenimiento a subestaciones eléctricas, arrancadores, protecciones, tableros de servicios propios, equipos de control y señalización de cuatro de ellas, así como el remplazo de una válvula de mariposa de 48 pulgadas y una válvula de admisión y expulsión de aire.

El funcionario público señaló que la tercera área fue la más compleja, y consistió en “la interconexión entre la línea 1 de alta presión… con la segunda línea completamente nueva; y la instalación de la primera pieza de lo que será la tercera línea”.
En las obras participaron 650 personas con 193 máquinas y equipos especializados. El Sistema Cutzamala –recuerda el comunicado– tiene aproximadamente 150 kilómetros de longitud. Es el más importante del país y de Latinoamérica en materia de abastecimiento de agua potable; sus seis plantas de bombeo elevan el agua a más de mil 100 metros de altura, las 24 horas, los 365 días del año.

 

Pese a los esfuerzos de los ingenieros, técnicos y los trabajadores, que bien podrían calificarse de heroicos, pues gracias a ellos tenemos agua en el Valle de México, es una historia sin fin. Pues aun así en esta zona del país hay graves problemas de abastecimiento que ya son permanentes en algunas delegaciones y municipios, los cuales requieren de otra mirada y soluciones a largo plazo.

 

La falta de agua en el Valle de México y las continuas suspensiones y reparaciones en el Sistema Cutzamala son apenas una muestra pequeña de la enorme crisis que vive el país en materia de agua, pues los problemas rebasan el tema del suministro en una región. En nuestro país este tema se caracteriza por la excesiva centralización y debe considerarse que hay realidades distintas pues, por ejemplo, las condiciones son diferentes entre la población urbana y la rural.

 

Las fuentes de aprovisionamiento del líquido en el país se ven afectadas por las sequías, las modificaciones en el patrón de lluvias por el cambio climático, la sobrexplotación de acuíferos, las pérdidas enormes de líquido en las redes de distribución y la contaminación, para citar sólo algunos ejemplos. Se trata de un problema que, si no se encara de manera decidida desde ahora, en el futuro muy cercano puede conducir, sin exagerar, a auténticas catástrofes. El recurso más importante con el que cuentan las naciones más desarrolladas del planeta y con el que podemos contar nosotros es la investigación científica, tecnológica y la innovación.

 

La sociedad mexicana es consciente del grave problema que se avecina (si es que no ya está aquí) y se ha pronunciado por enfrentarlo con las herramientas de la ciencia. En una consulta realizada recientemente entre la población, el tema del agua fue considerado uno de los más importantes, y el resultado de la encuesta indica que es un reto que debe ser enfrentado por nuestros científicos.

 

La participación social es además indispensable en la solución del problema del agua. Distintos estudios muestran que en nuestro país, además de la excesiva centralización en la gestión de los recursos hídricos, los beneficios de la distribución es selectiva y la participación social está acotada. Se trata de un problema que no sólo es de tipo técnico, sino además social, por lo que la participación de las ciencias sociales es indispensable, además de las ciencias naturales, exactas y la tecnología.

 

No hay duda, en mi opinión, de que si de trata de establecer prioridades en ciencia y tecnología en la presente administración, el agua debe ser una de ellas.

http://www.jornada.unam.mx/2013/04/02/opinion/a03a1cie

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