Tarifas, derecho humano al agua y sustentabilidad

Tarifas, derecho humano al agua y sustentabilidad

. Publicado en Cuando el agua no(s) alcance

Retomaré relativamente un tema que hace unos siete meses aproximadamente abordé en este espacio y es el referente al derecho humano al agua, ahora lo vincularé con el sistema tarifario, cierto que no abordaré todo, pero sí compartiré algunos puntos que considero pueden ayudarnos a madurar y asimilar este tema.
Podemos partir de que hay un trilema (dilema de dos) (trilema de tres) o una ecuación que es importante mantener en equilibrio, cuyos componentes son: a) el derecho humano al agua, b) sostenibilidad financiera de los organismo operadores y c) gestión sustentable del agua.
De lo anterior, podemos comenzar por concebir a la tarifa de agua como dinamizador socioeconómico sustentable. Recordemos que el derecho humano al agua nace desde 1948 en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

En México después de una serie de discusiones y foros, dicha filosofía se concretizó en el Artículo 4º Constitucional, párrafos cuarto y quinto, el cual a manera de recordatorio se los transcribo:
“Toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar. El Estado garantizará el respeto a este derecho. El daño y deterioro ambiental generará responsabilidad para quien lo provoque en términos de lo dispuesto por la ley.”
“Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines”.
Debo recordarles que en el Artículo transitorio tercero mediante el cual se publica este decreto se establece que: “El Congreso de la Unión contará con un plazo de 360 días para emitir una Ley General de Aguas”, estaremos al pendiente de los proyectos respectivos.
Considero importante compartirles los criterios o implicaciones del Derecho Humano al Agua que al respecto ha vertido un destacado jurista mexicano, me refiero al Dr. Miguel Carbonell:
“1. Garantizará todos, pero especialmente a grupos vulnerables y marginados, el acceso a una cantidad esencial mínima suficiente para el consumo personal y doméstico, así como para prevenir enfermedades. El servicio debe ser suficiente, regular y que no implique largos trayectos o tiempos de espera.”
“2. Adoptar y aplicar una estrategia y un plan de acción nacionales para toda la población; programas específicos para grupos vulnerables marginados; y medidas especiales para prevenir, tratar y controlar las enfermedades asociadas al agua.”
“3. Establecer indicadores y niveles de referencia para evaluar los avances. Vigilar el grado de realización o de no realización del derecho al agua. Velar especialmente por una distribución equitativa.”
Por otra parte, el destacado  Dr. Pedro Arrojo nos expone las cuatro categorías según los usos del agua:
“Agua para la vida: funciones básicas para la vida tanto para los seres humanos como para la naturaleza. Prioridad. Estos montos deben ser garantizados.”
“Agua-ciudadanía: actividades de interés general. Funciones de salud, abasto domiciliario. Recuperar costos”
“Agua-negocio: Funciones económicas legítimas en actividades productivas. Costo como insumo.”
“Agua-delito: Negocios ilícitos (aún al margen de la ley). Extracciones abusivas, vertidos inaceptables. Evitar y perseguir.”
Tenemos como tarea pendiente definir criterios por aplicar a) Prioridades, grupos vulnerables y marginados; b) Montos a garantizar (litros por habitante al día); c) 50 como mínimo (Pacific  Institute) d) 80 para prevenir enfermedades (OMS) e) 150 como ideal (ONU) f) Estrategias y planes  y g) Servicios Municipales de Agua.
Ante lo expuesto es importante consolidar la institucionalización, eficiencia y transparencia; así como que las tarifas incentiven tanto a consumidores como a organismos operadores y por supuesto que los precios reflejen costos marginales de suministro regional, drenaje, tratamiento, costos de oportunidad, recuperación de inversiones y costos operativos de todo el ciclo administrativo.
De manera complementaria deben considerarse: subsidios transparentes, equitativos y focalizados a segmentos de bajos recursos, regulación firme en saneamiento, explotación de acuíferos y descargas (especialmente a ecosistemas acuáticos), abolición de exenciones a entidades de gobierno: foco de inequidad y lastre financiero.
Volviendo al tema del Trilema de la “apreciación del agua” y la posible ecuación que plantee: Derecho Humano Vs Eficiencia Vs Sustentabilidad. Si hablamos de acceso equitativo y solidario, esto implicaría resolver las siguientes interrogantes ¿regalar el líquido? ¿A todos? ¿A los más pobres? O establecer Mecanismos selectivos factibles para  garantizar el acceso. Por otro lado, ¿Cómo pagar los costos? En cuanto al Uso sustentable debería considerarse el reflejar los costos del ciclo completo (natural), así como el reflejo de la escasez regional.
De manera inmediata les diré que las propuestas a las interrogantes formuladas podrían ser: a) Escalonar tarifas domésticas (CFE); b) 0-50l/h/d Gratuita o subsidiada; c) 51-100Costo (C); d)101-150 Doble de C; e)151-200 Triple de C; f) Sumar más factores al costo Actual: bombeo, personal, químicos, mantenimiento.
Faltaría una política que cubra la recuperación de los acuíferos y ecosistemas en este sentido Pedro Arrojo nos propone a) Balancear usos b) Distinguir y regular usos y volúmenes, c) Escalones altos, reutilización, subasta, y d) Alternativas y ecodiseño: es decir la Biomímesis como método, el cual se basa en: “la sustentabilidad socio-económicas mediante el fundamento que la naturaleza es el único modelo que perdura por millones de años. Busca la solución a los problemas ecológicos en la inteligencia de la naturaleza; como por ejemplo el modo de filtrar el aire, limpiar el agua y nutrir el suelo. Esto implicaría que los sistemas sociales humanos y económicos, al imitar las soluciones dadas por la naturaleza, estuvieran subordinados al entorno y no al contrario”.
Después de esta exposición les diré que debemos explorar la posibilidad de la biomímesis como alternativa a la problemática que presenta Aguascalientes, apostando por energías alternas, visualizando y potenciando una alta interconexión biológica y humana, no produciendo compuestos tóxicos para el entorno (xenobióticos), todo ello, sumándolo a los avances que se tienen en la vanguardia urbanística. Hace décadas se vivió una ejemplar primera etapa en el urbanismo, luego vino un bache y ahora se va por la segunda etapa, pero deberíamos evitar otro bache posterior e impulsar un modelo biomético en la tercera etapa. Aguascalientes debe acoplar su velocidad a la de los sistemas naturales (no sólo a las tendencias internacionales y mercados) y actuar desde lo colectivo valiéndose de la gobernanza y acogerse al principio de precaución, lo que nos blindaría ante: sequías, anomalías del cambio climático (excesos o carencias de agua, altas o bajas temperatura, tornados, etc.), así como la tan preocupante del abatimiento del acuífero.
La tarifa debe mantener y ser un articulador en el equilibrio con el derecho humano al agua en cuanto a cantidad y calidad, así como con la sustentabilidad, nuestra ecuación debe ser armónica, buscando consolidar los escenarios que permitan que en la región y en Aguascalientes el agua nos alcance.
Comentarios: saalflo@yahoo.com

http://heraldo.mx/columnas/agua/6661-tarifas-derecho-humano-al-agua-y-sustentabilidad.html

Leave a reply