Tratamiento de las aguas

Tratamiento de las aguas


Reforma estado de México/ 16 Marzo, 2011
José Núñez Castañeda

 

Es halagadora la noticia de los avances en reciclaje de agua por la CAEM y merece el reconocimiento de los ciudadanos El adelanto en ciencia y tecnología es espectacular, pero no ha evitado la escasez y el desperdicio del agua, el cambio climático, el incremento en la contaminación, la permanente presencia de guerras y revueltas, la miseria y el hambre, el terrorismo o la proliferación en el consumo de las drogas. En algunos casos, la ciencia y la tecnología han servido para incrementar el poder destructor del ser humano.

La técnica sin control contamina ríos, mares, mantos acuíferos. La ausencia de cultura o la indolencia de las autoridades aceleran el desperdicio y la escasez del agua. La ambición de grupos de poder encuentra en el suministro de agua potable una veta enorme para el clientelismo, a través de tarifas subsidiadas, no regular con medidores el consumo y el desperdicio o manipular las redes que surten el vital líquido. Pero esa misma técnica sirve para detectar fugas en las redes, para instalar plantas tratadoras de aguas negras, limpiar ríos y diseñar campañas que fomenten el ahorro en los usuarios del servicio.

Sabemos que la escasez de agua potable es uno de los riesgos para una guerra de dimensiones planetarias y es permanente amenaza para deteriorar la calidad de la vida humana, con serios efectos en mortandad infantil y en salud en general. Dentro de este contexto, es halagadora la noticia de los avances en reciclaje de agua por parte de la Comisión de Agua del Edomex y merece el reconocimiento de quienes habitamos en la entidad, porque es un paso importante para tener mayores volúmenes de agua disponible para el consumo humano e industrial, sin necesidad de seguir por el camino de agotar las fuentes acuíferas naturales. Es un avance trascendente para combatir la contaminación en ríos, presas y sistemas de desagüe. Es un freno a la contaminación de tierras agrícolas por el drenaje de las ciudades y de las zonas industriales.

Pero ante el hecho no caben las actitudes triunfalistas ni la conformidad con el logro alcanzado. La autocomplacencia ha sido un freno a nuestro desarrollo. Convencidos de que teníamos la mejor constitución del mundo, quedamos paralizados muchos años, para después practicar el deporte nacional de modificarla decenas de veces. Cada reforma es anunciada con alfombra roja de Hollywood y fanfarrias de castillos medievales, porque el triunfalismo lleva a proclamar que es la reforma más trascendente y un ejemplo para el mundo. Que 122 plantas públicas y privadas lleguen en breve a reciclar el 28% de las aguas residuales, es una invitación a seguir avanzando y no perder el rumbo. Falta mucho en la cultura del ahorro de agua en la población, en eficiencia para el mantenimiento de las redes y evitar fugas endémicas; en la capacidad de cobro de los organismos suministradores y en medidas para evitar incrementar los niveles actuales de contaminación en presas, ríos, lagunas y vasos reguladores.

nunezcastaneda@hotmail.com

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